El recorrido de Nintendo desde 1889 ha sido impresionante, hasta convertirse ahora en lo que une a varias generaciones a lo largo de las décadas sin dejar de impresionar, año tras año, a los fans de la franquicia.

En este sentido, los títulos que nos ha ido regalando Nintendo han conseguido crear una línea temporal en la que podemos ver la evolución que ha tenido la propia compañía y, por este motivo, hoy hablaremos de uno de los juegos que más recuerdan los nintenderos: Battle Clash.

¿Qué es Battle Clash?

Battle Clash o, como fue conocido en Japón, Space Bazooka, es un juego que lanzó Nintendo en 1992 para la consola Super Nintendo Entertainment System o, como fue mucho más conocida entre su público, SNES.

Este juego tenía la dinámica de un shooter, siendo la temática principal robots mecanizados (o Mechas, del concepto japonés que se refiere a robots con características especiales). No obstante, una de las cosas más llamativas de este videojuego era la forma de jugar, debido a que se tenía que utilizar un accesorio que había creado Nintendo ese mismo año: la Super Scope.

Si te preguntas qué es la Super Scope, esta es un accesorio para la consola Super Nintendo o SNES (como puede ser, por ejemplo, el volante que lanzó Nintendo para el Mario Kart) y consistía en una pistola con forma de bazuca que funcionaba a través de infrarrojos y un receptor conectado al puerto de mandos de la Super Nintendo.

Un poco de historia…

Battle Clash

Adentrándonos ahora en la historia de Battle Clash, podemos envolverlo bajo el concepto de “post-apocalíptico”. 

Esto es así porque, tal y como describe su historia, esta se plasma en un futuro muy lejano en el que la Tierra está viviendo una situación de caos y discordia total y la única parte en la que existen reglas es en el “Battle Game”, donde el que acabe siendo ganador podrá tomar el control del mundo. Para llevar a cabo las luchas, los diferentes personajes usan Mechas (con el significado del concepto japonés) mecanizados.

Añadiendo ahora contexto, nosotros como jugador partimos desde que un malvado luchador llamado Anubis se ha convertido en campeón del Battle Game y, por lo tanto, tiene el control del mundo.

Aquí entra nuestro protagonista: Mike Anderson. Mike Anderson busca venganza, pues su padre fue una de la gran cantidad de víctimas de los malévolos planes de Anubis. Por este motivo, Mike rechaza el sucumbir a Anubis y, por el contrario, entrena muy duramente en todo lo relacionado con los robots de lucha (conocidos como “Standing Tanks” o ST) para así poder terminar con el caos que está creando Anubis y, además, vengar la muerte de su padre.

Profundizando en el papel del jugador, el personaje que controlamos es el artillero del Halcón ST, y también compañero de Mike. Rápidamente, como jugador te ves envuelto en peleas contra los subordinados de Anubis y deberás usar la Super Scope para dispararles.

Una historia que continúa

Battle Clash tuvo tanto éxito en su momento que, al final, Nintendo decidió lanzar una secuela llamada “Metal Combat: Falcon’s Revenge”, que se ubica tres años después de que Anubis haya sido derrotado por Mike junto con la ayuda del jugador. No obstante, después de todo este tiempo, Anubis ha vuelto para vengarse, por lo que Mike Anderson y el jugador deberán unir fuerzas una vez más para derrotarle.


Es interesante señalar que, a pesar del tiempo que ha pasado desde que salió a la luz el famoso Battle Clash, sigue siendo reconocido con mucho cariño entre los más fan de Nintendo.